miércoles, 19 de mayo de 2010

5505

Se viene el momento de relajación total, faltan unos días nada más. Voy a hacer una especie de...no sé. No tengo ganas de pensar. Y todavía tengo que estudiar biología...y economía. Qué linda es la vida. El colegio me chupa la vida. O sea, la vida sería linda si tuviera una..
Ayer tuvimos una gran conversación con mis amigas sobre Dios. Dos son súper creyentes, una cree pero con muchas dudas, una creyó y dejó de creer (yo) y otra nunca creyó. Increíbles conclusiones se sacan. Ninguna trata de convencer a la otra, simplemente compartimos opiniones. Es para chuparse los dedos (como el pollo que cocinó mamá hoy, estaba realmente rico).

martes, 18 de mayo de 2010

5493

Dense una vuelta por el grupo de Facebook "1 kilo de arroz por mes"

lunes, 17 de mayo de 2010

5477 - Volviendo

Uno vive mejor la vida cuando hace lo que quiere. En ciertos casos, hacer lo que uno quiere significa estar un poco loco. Estar un poco loco o por completo puede ser realmente divertido. La diversión es la clave de la felicidad, para mí. Para mí todo es muy raro. Lo raro me gusta. Me gustan los Beatles. Los Beatles fueron muy famosos. No quisiera ser famosa, aunque si tener mucho dinero. Dinero...viajes. Viajar, gran objetivo de la vida. Vida, pasarla bien, vivir, de eso se trata todo, ¿no?
Vale aclarar que en este momento me siento bastante loca. O feliz. Es lo mismo.

Hacía mucho que no hacía esta clase de juego de palabras.

jueves, 13 de mayo de 2010

5434

Escribiendo, escribiendo y escribiendo. Me vino un flash de inspiración, pero Word no me quiere. No responde. Sí, perdí pedazos de texto en varios momentos, porque me cebaba escribiendo y me olvidaba de guardar cada treinta segundos y Word se tildaba y tenía que cerrarlo. Y no, no se guardaba solo el archivo porque está re loco. Así que el cuento del que hablo sufrió modificaciones y no es cien por ciento original ni totalmente instintivo, tuve que reescribir unas cuantas cosillas. Me parece que voy a instalar Word de nuevo o me compro una mano que escriba por mí, porque se me cansa de escribir tan rápido, y si no escribo rápido me olvido, y si me olvido no escribo nada, y si no escribo nada, no hay cuento. Entonces yo estaba diciendo que estoy súper inspirada, hacía tiempo que no me pasaba esto. Es bueno, ¡es buenísimo! Quiero terminarlo YA, es parte de mi ansiedad normal, no me gusta tardar mucho. Por otra parte, me encantaría subir en una entrada alguno de mis textos pero tengo miedo de que venga algún picarón y me lo robe y después lo publique con su nombre. Para que sepan, me pasó una vez, una persona que nunca supe quién era, tomó un texto que había escrito en mi dulce blog (sí, en éste mismo) y lo puso en su blog. Tal cual yo lo había escrito. Eso, se imaginarán, abrió mis ojos y decidí no sólo escribir boludeces (eso justifica todo muajaja (?) ) si no que también tomé la decisión de no subir textos que puedan ser publicados en un futuro esperemos no muy lejano.
Y aquí estoy yo, saciando mi necesidad de escribir sin parar en un momento de inspiración, cuando tendría que estar pudriendo mi mente con Doctrina Social de la Iglesia Católica, y la Santa Inquisición (Santísima) y la primer carta encíclica (de paso les cuento, la rerum novarum) y todo eso que realmente no me importa del todo, aunque sí parcialmente (no rechazo ningún tipo de conocimiento, nos da poder) porque mañana tengo prueba. Creo que hoy tendría que estudiar, porque buena suerte dos días seguidos no es normal en mí, y hoy ya zafé de una prueba para la que no había estudiado.
Dejo de aburrirlos, ¡adío! Sean japis.

martes, 11 de mayo de 2010

5406 - No cumpleaños #diecisiete





































Ayer festejé mis FUCKING 17.








domingo, 9 de mayo de 2010

5380

Fin de semana aburrido. Me quedé en casa. Lo triste es que el viernes me invitaron a una previa y dije que no porque el sábado tenía otra por el cumpleaños de una de mis mejores amigas, y papá no me deja hacer dos salidas en un finde. El problema fue que el sábado la fiesta se canceló, yo no había ido a la fiesta del viernes y me quedé con las ganas de salir. Tampoco pude pasar el cumple de mi amiga con ella. Desencuentros de la vida.

Las charlas políticas con papá de después de comer se están haciendo costumbre. Es realmente muy divertido y apasionante, además uno aprende muchas cosas hablando con alguien que es mayor que uno y por ende, tiene mucha más experiencia. Lo bueno es que tenemos opiniones muy distintas (también tenemos otra muy parecidas) y se puede lograr una discusión. Me gusta mucho no ser de esas personas influenciadas que opinan lo mismo que sus padres por escucharlos hablar, sin generar un pensamiento propio. Son esas cosas que me hacen querer tanto a papá. Querencia que se ve opacada un poco a veces cuando no me deja salir, pero que a los diez minutos resurge en forma de discusión de política, religión y de la vida.

Hoy juega independiente. Hoy se define de manera total nuestras posibilidades de ganar el campeonato (posibilidad prácticamente nula el día de hoy)

viernes, 7 de mayo de 2010

5355 - Arq. Lucie

Cuando me dijo que los edificios que un arquitecto diseña quedan una vez que ellos mueren, ahí, en ese exacto momento supe que lo mío es la arquitectura. Debe ser porque entiendo que en algún momento voy a desaparecer (probablemente, quién sabe) y necesito dejar algo. Una casa en el árbol va a ser mi primer proyecto, ya me la encargaron.

miércoles, 5 de mayo de 2010

5341 - Pedro Algorta

Hoy fue al colegio un sobreviviente del avión uruguayo que cayó en la Cordillera para contar su experiencia. Fue raro. El tipo nos contaba que en cierto momento, cuando creían haber visto señales en un avión que había pasado, señales que significaron para ellos que enseguida irían a buscarlos, se comieron toda o gran parte de la comida del avión que quedaba. Gran error, el avión en realidad no los había visto y pasarían 60 días más en esa situación. Claro, cuando ya casi no podían levantarse por la falta de comida decidieron que se comerían a sus compañeros muertos. Qué tristeza. Pero él estaba orgulloso y al mismo tiempo intentaba justificarse constantemente diciendo que en esa situación nosotros hubiesemos hecho lo mismo. Eso fue raro, pero es entendible de una persona que ha sufrido semejante desgracia. Igualmente contó muchísimo más, fue una charla de dos horas, nos pudo contar toda la estadía en el medio de la helada Cordillera, bastante distinta a la película, bastante parecida al libro.
Conclusión: Pedro Algorta (así se llama el señor) nos dice que él superó su propia montaña, él la cruzó, nosotros tenemos que hacer lo mismo cuando nos enfrentamos a cualquier problema. Tomo su palabra, empiezo a utilizar la enseñanza.
Si no conocen nada del tema, acá les dejo una página que está muy buena, dice más o menos lo que nos contaba hoy Algorta: http://www.viven.com.uy/

martes, 4 de mayo de 2010

5320

Hoy decidí que quiero ser arquitecta. Hoy, martes cuatro de mayo, a seis días de mi cumpleaños número diecisiete. Y yo que pensaba que todo era plata. ¡Qué equivocada que estaba! No me importa, señor Arq. profesor de Diseño Gráfico, si en diez años no hay salida laboral, me cago en la salida laboral, voy a hacer lo que quiera, ¿okeeeeeeey, viejo dientón? En fin, estoy contenta y decidida y espero que esto dure por mucho tiempo más.
Ah! Debo pedir disculpas a algunas personas, al final ellos tenían razón...de tanto estudiar estoy mucho más ágil mentalmente, memorizo las cosas con mucha más facilidad que antes (antes no podía memorizar prácticamente nada). Nunca me había pasado esto de tener una prueba todos los días y tener que estudiar todos los días de la semana. Pero le agradezco al cielo que los profesores arruina-alumnos me hicieran darme cuenta de que se necesita esfuerzo y dedicación(?) para lograr tener una memoria normal, de persona de mi edad y no de anciano de noventa y tres años y medio.

viernes, 30 de abril de 2010

5293

Todavía tengo las canilleras de hockey puestas, pero estoy cansada y no tengo ganas de sacármelas. Todavía tengo tarea para hacer, sí, ya sé que es viernes. Estoy cansada y no tengo ganas de hacerla.
Todavía no comí, pero realmente no tengo ganas de comer nada.
Todavía no termino, y por más que quiera no voy a terminar, es algo eterno, eterno para mí. Porque lo eterno es bastante relativo. ¿Quién sabe qué es eso? ¿Quién sabe si existe? Me cago en la eternidad y en todos sus derivados. Me cago en las ganas. Me cago en la gente. Fóbica social me dice mamá, yo me quedo con "la gente me cae mal". No es que no pueda comunicarme con la gente, es que no me interesa comunicarme con las personas que me caen mal, que es la mayoría. Exigente, dice papá, esperás mucho de la gente. Sí, eso es bastante más cercano. Nadie es perfecto, eso es lo que no termino de entender, no puedo aceptar un error mío ni de nadie. Lejos estamos de la perfección.

miércoles, 28 de abril de 2010

And the wind cries Mary..

lunes, 19 de abril de 2010

5222

Las siguientes palabras son completamente chatarras, está en vos leerlas o no.

Perdón por mi colgadez.
Mañana o algún día subo mis "nuevas" (ya pasaron como dos semanas) adquisiciones cordobesas..una de ellas ya me la comí.
En unas horas me tengo que levantar para ir a hacerme el documento. Antes de levantarme tendría que ir a acostarme me parece..así que. Igual me va a costar dormir, ayer fue el cumpleaños de mi abuela y hoy me la pasé comiendo cosas ricas, por lo general cuando hago eso me cuesta dormir.
No los aburro más, adío.

lunes, 12 de abril de 2010

Córdoba - 5171






miércoles, 7 de abril de 2010

5132

Las mini vacaciones en Córdoba estuvieron geniales. El resfriado que tengo ahora no es para nada genial. Fotos del viaje de pascua a la provincia de Córdoba..muy pronto.
Y ahora, así resfriada y con dolor de nariz (de tanto sonarme) me voy a leer Antígona mientras me tomo un té y me ahogo con sahumerios (ahora que tengo el mejor porta-sahumerios del world), mientras me tiro en la cama a deleitarme con Sófocles. Espero no quedarme dormida.
Ah! Además vale la pena aclarar que hoy fui al dermatólogo a averiguar el porqué de mi hermoso sarpullido en el pecho. La ingeniosa e inesperada causa es que estoy kind of intoxicada con corticoides, y, por si no sabían, les facilito el dato: los corticoides te dan granos. A que no saben para qué usaba yo un producto que tenía cortidoides...sí, para no tener granos.
En fin, la vida es loca y pido disculpas a mis queridos y fieles seguidores (irónico) por no aparecer durante muchos días.
Paz, amor y vacaciones.

miércoles, 31 de marzo de 2010

5070

Hoy un compañero me dice mientras salía de la Capilla del colegio: ¿Qué hacés vos acá, si ni siquiera creés?.
Es como yo pensaba, soy una hipócrita a la vista de la gente normal. Pero a la vista de la gente anormal (como yo) soy una persona común que ayuda en la capilla y las cosas religiosas.
Las iglesias, oraciones, canciones y todo eso, verdaderamente me dan mucha paz. Pero como le decía a mi amiga Luz hoy: he tratado de creer muchas veces, interiormente creo que sigo tratando, pero no puedo, no tengo fe.
Voy a seguir disfrutando de todo lo que te brinda un colegio religioso a pesar de no creer, porque me hace feliz.

martes, 30 de marzo de 2010

5060

Estoy ocupándome del Via Crucis en el colegio, con unos pocos compañeros. Ya sé lo que estás pensando: Lucie no cree en Dios. Y eso es parcialmente cierto: no es que no creo, el problema es que es tan probable que exista Dios como que una gelatina gigante sea capaz de dominar el mundo. Pero eso lo dejamos para otro momento, el tema ahora es ¿qué hago ayudando con el Via Crucis si no creo o soy agnóstica? Algunos me dirán hipócrita o caradura (oh, sí) pero la verdad es que me gusta colaborar y perder horas de clase. Porque de verdad no es solamente por perder horas de clase, disfruto colaborando, qué se yo, es divertido. Mañana me tengo que quedar hasta las cinco de la tarde en el colegio y no me molesta porque está bueno esto. En fin, los saluda cordialmente la hipócrita agnóstica servicial, Lucie.

jueves, 25 de marzo de 2010

5013



Lucie in the sky with diamonds is breaking down the wall,
But I know, anyway, she'll work it out though.
Lucie in the sky with diamonds says she's happy and fine...but everytime I see her, she's falling down the crowd.
Lucie fells apart from everyone I know, and thinks that life will end, when death becomes the law.
Lucie never cries, she doesn't seem to care.
I wonder when she'll fall and show me where's her hell.

Dibujo y texto hecho por Lara

miércoles, 24 de marzo de 2010

4999

Qué difícil se hace a veces expresar las cosas, volcar un pensamiento en palabras y que los demás entiendan lo que querés decir. Y es más difícil todavía cuando ni siquiera vos sabés bien qué es lo que estás pensando...

domingo, 21 de marzo de 2010

4965

Domingo de mierda. Esto que llaman depresión, la típica depresión de los domingos, se ve influida por los problemas del resto de la semana, se ve influida por el partido de las cinco y media (lo único que hace que no me suicide), el gol de Mareque y el de Nuñez.
Desaparecer por un rato es lo único que quiero, o por unos días. Ganas de nada, dolor muscular, pies fríos, pelo enredado. Es así un domingo, un domingo de fútbol, resaca y responsabilidades, domingo de hacerse la cabeza, de pensar y de comer como bestia. El peor día de la semana, el más triste y aburrido. Es la depresión representada en un día. Domingo...siempre domingo.

sábado, 20 de marzo de 2010

4940

Sin cuál de estas cosas no podrías vivir: ¿la música o los libros?
Eso me preguntó Lara, eso que no supe responder. Las dos cosas más grandes del mundo, las dos cosas más grandes de MI mundo. La música, pensé primero: no puedo vivir sin escuchar música. Pero después pensé..los libros son igual de tentadores. Los libros te sumergen en otra realidad (o fantasía, mejor dicho), te sacan de tu vida un rato para meterte de lleno en una historia. Y la música me llena, la música es esencial también. No sé qué sería de mí sin estas dos cosas. Tampoco sé qué sería de mí sin Lara, que me hace reflexionar SIEMPRE...y más ahora que nos sentamos juntas en el colegio y vivimos filosofando.

jueves, 18 de marzo de 2010

Hernán - Abelardo Castillo - 4906

Me enamoré de Abelardo Castillo. Gracias, profesor de literatura. No sé cómo nunca había leído ningún cuento de él, pero juro que amo como escribe. Leanlo, no sean pajas, es un cuento realmente bueno. Consejo: presten atención a todos los detalles.

Hernán
Me atrevo a contarlo ahora porque ha pasado el tiempo y porque Hernán, lo sé, aunque haya hecho muchas cosas repulsivas en su vida, nunca podrá olvidarse de ella: la ridícula señorita Eugenia, que un día, con la mano en el pecho, abrió grandes los ojos y salió de clase llevándose para siempre su figura lamentable de profesora de literatura que recitaba largamente a Bécquer y, turbada, omitía ciertos párrafos de los clásicos, y en los últimos tiempos miraba de soslayo a Hernán.
Quiero contarlo ahora, de pronto me dio miedo olvidar esta historia. Pero si yo la olvido nadie podrá recordarla, y es necesario que alguien la recuerde; Hernán, que entre el montón de porquerías hechas en tu vida haya siempre un sitio para ésta de hace mucho, de cuando tenías dieciocho años y eras el alumno más brillante de tu división, el que podía demostrar el Teorema de Pitágoras sin haber mirado el libro o ridiculizar a los pobres diablos como el señor Teodoro o hacerle una canallada brutal a la señorita Eugenia que guardaba violetas aplastadas en las páginas de Rimas y leyendas y olía a alcanfor.
Ella llegó al Colegio Nacional en el último año de mi bachillerato. Entró a clase y desde el principio advertimos aquella cosa extravagante, equívoca, que parecía trascender de sus maneras, de su voz, lo mismo que ese tenue aroma a laurel cuyo origen, fácil de adivinar, era una bolsita colgada sobre su pecho de señorita Eugenia, bajo la blusa. Ella entró en el aula tratando de ocultar, con ademanes extraños, la impresión que le causábamos cuarenta muchachones rígidos, burlonamente rígidos, junto a los bancos, y cualquiera de los cuarenta debía mirar a la altura del hombro para encontrar sus ojos de animalito espantado.
Habló. Dijo algo acerca de que buscaba ser una amiga para nosotros, una amiga mayor, y que la llamáramos señorita Eugenia, simplemente.
Alguien, entonces, en voz alta –lo bastante alta como para que ella bajara los ojos, con un gesto que después me dio lástima–, se asombró mucho de que todavía fuera señorita, yo me asombré mucho de que todavía fuera señorita y los demás rieron, y ella, arreglando nerviosamente los pliegues de su pollera, fue hacia el escritorio. Al levantar los ojos se encontró con todos parados, mirándola. No atinó sino a parpadear y a juntar las manos, como quien espera que le expliquen algo, y cuando torpemente creyó que debía insinuarnos "pueden sentarse", nosotros ya estábamos sentados y ella reparó por primera vez en Hernán. Él se había quedado de pie, tieso, se había quedado de pie él solo. Y en medio del silencio de la clase, dijo:
–Yo –dijo pausadamente– soy Hernán.
Esto fue el primer día. Después pasaron muchos días, y no sé, no recuerdo cómo hizo él para darse cuenta: acaso fue por aquellas miradas furtivas que, al llegar a ciertos párrafos de los clásicos, la señorita Eugenia dirigía hacia su banco, o acaso fue otra cosa.
De todos modos, cuando se lo dijeron ya lo sabía. "Me parece que la vieja...", le dijeron, y Hernán debió fingir un asombro que jamás sintió, puesto que él lo había adivinado desde el comienzo, desde que la vio entrar con sus maneras de pájaro y su cara triste de mujer sola; porque Hernán sabía que ella se inquietaba cuando él, acercándose sin motivo, recitaba la lección en voz baja, íntima, como si la recitara para ella.
–Este Hernán es un degenerado.
Te admiraban, Hernán.
–Pobre vieja, te fijaste: ahora se le da por pintarse.
Porque, de pronto, la señorita Eugenia que leía a Bécquer empezó a pintarse absurdamente los ojos, de un color azulado, y la boca, de pronto comenzó a decir cosas increíbles, cosas vulgares y tremendas acerca de la edad, la edad que cada uno tiene, la de su espíritu, y que ella en el fondo era mucho más juvenil que esas muchachas que andan por ahí, tontamente, con la cabeza loca y lo que es peor –esto lo dijo mirando a Hernán de un modo tan extraño que me dio asco–, lo que es peor, con el corazón vacío.
–A que sí.
Ya no recuerdo con quién fue la apuesta, recuerdo en cambio que pocos días antes del 21 de septiembre surgió, repentina y gratuita, como un lamparón de crueldad.
Y fue aceptada de inmediato, en medio de ese regocijo feroz de los que necesitan embrutecer sus sentimientos a cualquier costo porque después, más adelante, está la vida, que selecciona sólo a los más aptos, a los más fuertes, a los tipos como él, como Hernán, aquel Hernán brillante de dieciocho años que podía demostrar teoremas sin mirar el libro o componer estrofas a la manera de Asunción Silva o apostar que sí, que se atrevería –como realmente se atrevió la tarde en que, apretando como un trofeo aquella cosa, esa especie de escapulario entre los dedos, pasó delante de todos y fue lentamente hacia el pizarrón–, porque los que son como vos, Hernán, nacieron para dañar a los otros, a los que son como la señorita Eugenia.
–A que no.
–Qué apostamos –dijo Hernán, y aseguró que pasaría delante de todos, de los cuarenta, e iría, lentamente, hacia el pizarrón–. Para que aprenda a no ser vieja loca –dijo.
Pero antes de la apuesta habían pasado muchas cosas, y yo ahora necesito recordarlas para que Hernán no las olvide.
Hubo, por ejemplo, lo de las cartas. Siempre supo escribir bien. Desde primer año había venido siendo una suerte de Fénix escolar, fácil, capaz de hacer versos o acumular hipérboles deslumbradoras en un escrito de Historia. Pero aquella primera carta (a la que seguirían otras, ambiguas al principio, luego más precisas, exigentes, hasta que una tarde en el libro que te alcanzó la señorita Eugenia apareció por fin la primera respuesta, escrita con su letra pequeña, redonda, adornada con estrafalarias colitas y círculos sobre la i) fue una obra maestra de maldad.
Yo sé de qué modo, Hernán, con qué prolijo ensañamiento escribiste durante toda una noche aquella primera carta, que yo mismo dejé entre las páginas de las Lecciones de Literatura Americana un segundo antes de que el inequívoco perfume entrase en el aula, ese vaho a laurel cuyo origen era una bolsita blanca, de alcanfor, colgada al cuello de la señorita Eugenia, junto al crucifijo con el que sólo una vez tropezaron unos dedos que no fuesen los de ella.
No respirábamos. Hernán tenía miedo ahora, lo sé, y hasta trató de que ella no tomase el libro.
La mujer, extrañada, levantó el papel que había caído sobre el escritorio, un papel que comenzaba "por favor, lea usted esto", y después de unos segundos se llevó temblando la mano a la cara; pero en los días que siguieron, cuando encontraba sobre el escritorio los papeles doblados en cuatro pliegues, ya no se turbaba, y entonces empezó a decir aquellas insensateces vulgares acerca de la edad, y del amor, hasta que el propio Hernán se asustó un poco. Sí, porque al principio fue como un juego, tortuoso, procaz, pero en algún momento todo se volvió real y, una tarde, estaba hecha la apuesta:
–Delante de todos, en el pizarrón –dijo Hernán.
El Día de los Estudiantes, en el Club Náutico, todos pudieron verlo bailando con la señorita Eugenia. Ella lo miraba. Lo miraba de tal manera que Hernán, aunque por encima de su hombro hizo una mueca significativa a los otros, se sintió molesto.
Tuvo el presentimiento de que todo podía complicarse o, acaso, al oír que ella hablaba de las cosas imposibles ("hay cosas imposibles, Hernán, usted es tan joven que no se da cuenta") pensó que se despreciaba. Pero ese día la apuesta había sido aceptada y uno no podía echarse atrás, aunque tuviera que hacerle una canallada brutal a la señorita Eugenia, que aquella tarde llevaba puesto un inaudito vestido, un jumper, sobre su blusa infaltable de seda blanca.
Por eso, sin pensarlo más, él la invitó a dar un paseo por los astilleros, y los otros, codeándose, vieron cómo la infeliz aquella salía disimuladamente, seguida por su ridículo perfume a alcanfor y seguida por mí, que antes de salir le dije a alguno:
–Prestáme las llaves del coche.
Y me fueron prestadas, con sonrisa cómplice, y cuando yo estaba saliendo, con el estómago revuelto, oí que alguien pronunciaba mi nombre:
–Hernán.
–Qué quieren –pregunté.
Y me dijeron la apuesta, ojo con la apuesta, y yo dije que sí, que me acordaba.
Como me acuerdo de todo lo que ocurrió esa tarde, en los galpones, contra un casco a medio calafatear, y de todo lo que ocurrió al otro día, en el Nacional, cuando ante la admirada perplejidad de cuarenta muchachones yo caminé lentamente hacia el pizarrón apretando entre los dedos esa cosa, esa especie de escapulario, como un trofeo.
Y me acuerdo de la mirada de la señorita Eugenia al entrar en la clase, de sus ojos pintados ridículamente de azul que se abrieron espantados, dolorosos, como de loca, y se clavaron en mí sin comprender, porque ahí, en la pizarra, había quedado colgada, balanceándose todavía, una bolsita blanca de alcanfor.

domingo, 14 de marzo de 2010

4867

Algo se está gestando en mi mente, algo viene. Presiento que es un cuento, muchas frases que resuenan, muchas cosas, sí, eso tiene que ser.

4853

Está todo tan inestable, no estoy segura de nada. El mundo se tambalea y yo me caigo, me estoy cayendo. Y no dejo de caer, no tengo de dónde agarrarme. La duda se apodera totalmente de mí. Reaccioná, me dice una voz, mi voz parece. Pero no puedo, tan insegura de todo, tan segura de todo. Insegura de todo lo que realmente importa, segura de lo superfluo. Pienso y pienso, pero me sigo preocupando y no entiendo, y no sé qué hacer. Incertidumbre total, abierta mi mente para todo, y sigo sin saber.

viernes, 12 de marzo de 2010

4824

Tengo:
Miedo de lo que viene, en dos meses, en cuatro, en un año, en siete años.
Ganas de vivir, de salir, de disfrutar, de aprovechar, de reír, de mirar, de observar.
Tiempo, por ahora, no sé dentro de un par de semanas.
Muchas cosas, pero no me siento completa.
Necesito:
Coraje y valentía.
Más tiempo.
Cosas materiales, muchas.
Encontrar un par de personas necesarias en la vida de uno.
Quiero:
Una sola palabra, deseada por todos y tan difícil de lograr: felicidad.

martes, 9 de marzo de 2010

4793

Hoy estábamos izando la bandera con la típica canción de fondo (que no sé cómo se llama, sinceramente) y de pronto la canción se corta para darle lugar a una estupenda cumbia villera. Así es, la broma de los chicos que egresaron el año pasado llegó cuatro meses tarde, pero llegó. El único inconveniente es que la broma "pesada" que "afectaría la moral de los directivos" (según los egresados) fracasó. Hasta la directora se rió, nadie se sintió "moralmente afectado" ni nada por el estilo. Pero fue realmente gracioso ver como la directora se reía de la supuesta "broma pesada".
Ayer me nombraron en la radio por ser de esas personas menores de edad que salen a bailar a boliches que no se encuentran amparados por la ley, de esos que venden alcohol a menores y en los cuales se tiene sexo desenfrenado públicamente (?) Ahora soy famosa, como Wanda Nara, por tener sexo públicamente y esas cosas.
Por otro lado, estoy harta de ir al colegio (sí, es recién el segundo día) Matemática, Química, Derecho, demasiado para mí.
Mañana voy a ver Alicia después del colegio, espero que esté buena. Supongo que si está el sexy de Johnny va a estar buena.
Sigo siendo feliz, aunque me duele la garganta y esté cansada.

lunes, 8 de marzo de 2010

Back to school - Last year - 4772

Para mi sorpresa, el sábado pasé una excelente noche, el domingo fue un excelente día. Pero quiero destacar el domingo, día totalmente glorioso. En el fútbol no me pudo haber ido mejor, ganó mi equipo, y perdieron todos los que estaban cerca de la punta de la tabla de posiciones, por lo tanto, mi equipo, INDEPENDIENTE, el mejor equipo que existe sobre la tierra (lo amo con el alma), quedó "puntero". Además, Nalbandian en la Davis, haciendo avanzar a Argentina (la amo con el alma). Y, el premio a "El secreto de sus ojos" en la entrega de Oscars. Orgullosísima del país, de tener gente tan capa en lo que hace.
Así que el domingo no fue un típico domingo antes de empezar el colegio, fue un genial domingo, estuve muy contenta y lo sigo estando.
Empecé el colegio: ya tenemos los buzos de egresados, tenemos también biología y particularmente yo, tengo, además de lo anterior, un cagazo tremendo de desaprobar la materia citada anteriormente. Cosas de la vida.
Excelente comienzo del colegio, espero que los días que vienen sigan así de geniales, presiento que va a ser un buen año, pero no quiero ilusionarme, no, no, nunca me fue bien con las ilusiones, por eso mi desconfianza al mundo, por eso mi negación a encasillar las cosas y la gente.
Estoy contenta, estoy feliz, soy feliz.

sábado, 6 de marzo de 2010

4746

Se preguntarán a qué se debe el cambio de nombre del blog. Voy a responder que simplemente necesitaba un cambio. Pensarán que soy tan idiota que necesito un cambio en mi vida y sólo pongo un nombre nuevo a mi blog. Bueno, se equivocan, digo yo anticipándome a sus pensamientos. Voy a hacer un cambio (ya lo hice, en realidad) en mi vida, a nivel general y particularmente también. Estoy pasando por un momento extraño, empiezan las clases, mi último año, se me termina la joda (un poco), anoche fue una pija doblada, y por como me vienen yendo las cosas de mal en peor hoy, presiento que también esta noche va a ser una pija doblada. Simple ecuación, un fin de semana doble pija doblada. Y debo agregar que me siento como el culo, creo que me resfrié, pero igualmente pienso salir hoy, pienso bailar como ayer o tal vez más y pienso divertirme. Espero que mis pensamientos sean mañana un hecho, sean mañana un recuerdo feliz y se justifique el último fin de semana antes de empezar el colegio. Otro tema: me aburre la gente, estoy harta de todos, me aburrieron, en serio. Voy a recluirme en mi habitación hasta que tenga ganas de ser sociable de nuevo. También me pone de mal humor tener zapatos nuevos para estrenar, pero no poder usarlos porque me van a hacer verga los pies y hoy quiero bailar y divertirme. No quiero dolor de pies. No quiero empezar el colegio con los mocasines y ampollas en los pies (no es lo más recomendable). Fin de semana de mierda, lo único que me salvó estos días es la música. Y nunca voy a dejar de agradecerle su posición de amigo incondicional, que me revela a veces verdades, que me levanta el ánimo o me pone triste cuando lo necesito (sí, todos necesitamos estar tristes cada tanto). El amigo que todo el mundo quisiera tener, más incondicional que el mismo Jesucristo (según mamá es el amigo que nunca te abandona, según Lucie es un invento popular).

viernes, 5 de marzo de 2010

4721

Qué feo es cuando alguien muere ¿A dónde se va? ¿Sólo desaparece? Como si nunca hubiese existido. Sólo quedan los recuerdos, tiempos pasados, proyectos a futuro frustrados, sólo queda tristeza y con el tiempo se va yendo, quedan vagos recuerdos y angustia cuando recordamos. ¿Existirá el mundo de los muertos? O tal vez exista la reencarnación. Me angustia mucho pensar qué va a pasar cuando muera, ¿Será como dormir? No eeeeeentiendo, no sé. Me saca.

jueves, 4 de marzo de 2010

4694

El sol ardiente en la cara. Los brazos inmóviles, colgando a los costados. El pelo largo y oscuro, brillo eterno.
La puta madre, ¿puedo ser tan inútil?
Parece que sí.

lunes, 1 de marzo de 2010

Bang, Bang, Shoot, Shoot.

I need a fix 'cause I'm going down
Down to the bits that I
left uptown
I
need a fix cause I'm going down
Mother Superior jumped
the gun
Mother
Superior jumped the gun
Mother Superior
jumped the gun
Mother Superior jumped the gun
Mother Superior jumped the gun
Mother
Superior jumped the gun

domingo, 28 de febrero de 2010

4632

Anoche mis amigas se encontraron con alguien que yo preferiría no cruzarme. Hoy me mostraron unas fotos y hablamos del tema, nos reímos, agradecí no haber salido a bailar. Lo nombramos, sí, lo nombramos bastante. Nos reímos, sobre todo. Y hoy lo ví. Él pudo haberme visto o no (ventaja de los vidrios polarizados) Y yo digo: hace meses que no lo veía (por suerte) Hay dos opciones: lo había secuestrado un objeto volador no identificado por tres o cuatro meses o fue pura casualidad haberlo nombrado y que haya aparecido. Tal vez sea como candyman: cuando lo nombras cinco veces frente al espejo, aparece. Cosas de la vida, casualidades normales. Pequeño pañuelo en donde vivo.

viernes, 26 de febrero de 2010

BAF Week

A pedido del público, las fotos del..
BAF Week

Sí, ya sé, no le saqué a nada como la gente. Hagan una colecta para comprarme una cámara profesional o semi y después hablamos.

jueves, 25 de febrero de 2010

4567

Hoy Buenos Aires Fashion Week. Buenísimo. Desfile de Rapsodia (medio que me bajoneó)
No puedo estar más cansada y hambrienta.

miércoles, 24 de febrero de 2010

#300

Como esta es mi entrada número
(trescientos)
me dí el gusto y puse al sexy de Gerard Butler.

lunes, 22 de febrero de 2010

4524

Two prisoners were waiting to be executed. 'Any last requests?' asked the jailer 'Yes' replied one of the prisoners 'I love music, so before I die could you play me 'Everything I Do' by Bryan Adams', and the second prisoner said 'Kill me first.'
Jaaaaajaaaajajaj!
Entrada 299, casi.

4508

Me hice un súper acuario en Facebook. Son las cosas que me pasan por no herir los sentimientos de mi hermanito. Me gustaría decirle: esos acuarios son una pija, hacete uno vos si querés. Igual no sé por qué dije "me gustaría decirle", porque se lo dije varias veces. Y me pone cara de idiota triste. No me puedo resistir a esa carita. Entonces accedo a hacerme un hermoso y simpático acuario. El pibe contento. Bueno, bueno, andá que en un rato entramos de nuevo porque hay que esperar. No, dale, les tenés que dar de comer. Listooo, ahora sí, vení en unas horas. Y efectivamente tenía al pendejo pegado a mí diciéndome constantemente: dale, Lu, entrá a ver el acuario, se te van a morir los pececitos. Okey, entremos. Y vuelve a empezar la historia. Es un círculo vicioso.
No sé qué va a ser de mi vida en un año exactamente. Me da miedo pensarlo.
Ya casi 300 entradas, esta es la número 298.

domingo, 21 de febrero de 2010

4490

Y mamá me dice: sandwiches de miga. Y yo le digo: lo mismo que ayer. Y me dice: sobraron. Y yo pienso: con lo que me gustaban los sandwiches de miga, carajo. Y me dice: esta noche hay pizza. Y yo pienso: gracias, Dios. Y me dice: si querés hay ciruelas, están a punto. Y yo le digo: obvio. Y pienso: cómo no.

sábado, 20 de febrero de 2010

4479

Ya no se que hacer conmigo

miércoles, 17 de febrero de 2010

4444

Me gustan algunas canciones tipo Disney (aunque odio las bandas de Disney). Me gustan otras que intentan copiar canciones mejores, de bandas increíbles. Me gustan canciones heavies. Me gustan algunas más tranquilas. NO me gusta la cumbia ni esa música que se baila en los boliches (me gusta para mover las hips, no más). Me gustan algunas canciones comerciales. Me gustan muchas canciones hiper desconocidas. Me gustan algunas canciones deprimentes, y otras felices. Me gusta comprar cds, no me gusta el Ares. El otro día pensaba, ¿qué pasó con el famoso Kazaa que se usaba antes? ¿y el Emule? No sé, de pronto todos tenían Ares, y de pronto mi hermano también lo había puesto en la compu, y más de pronto todavía el Ares dejó de funcionar. Mi relación con las descargas ilegales de música desapareció, no quedó ningún lazo afectivo, ningún lazo no afectivo. Nada quedó de aquellos tiempos. Y ahora soy una infeliz que escucha las mismas, no sé, ¿400? canciones una y otra vez. Y antes de que se te ocurra: me da paja ir hasta mi cuarto a buscar los cds.
No entiendo de géneros musicales. Hay ochocientas ramas del rock. Y, resulta que Los Beatles forman parte del...POP. No me hablen de huevadas. Los Beatles serían POPulares, tocarían para las clases sociales POPulares. Pero a lo que hoy se le llama POP, los Beatles no se parecían...para nada. Así que eso de etiquetar bandas y decir a qué género pertenece, me aburre. Y no lo entiendo.
Y me retiro escuchando una hermosa canción de Paul McCartney: Jenny Wren.

Últimamente todo el mundo me dice que estoy "re chapa".
Lo sospeché desde un principio.

lunes, 15 de febrero de 2010

Okay, whatever you say

No sé cómo empezar.
Se me hace difícil.
Se me hace imposible.
Me cuesta, no puedo.
Trato, intento,
pienso, dudo, miro,
aprendo, escucho.
No me es posible.
No sé cómo,
ni sé cuándo.
Ni siquiera sé
si me voy a dar cuenta
cuando empiece.
Probablemente sea esto.
Probablemente no noté que empecé.
No sé cómo empezar a vivir.
Seguramente es esto,
esto y nada más.
Seguramente estoy desperdiciando:
el tiempo, la vida, las cosas.

Close your eyes


Escuchando El cuarteto de nos me di cuenta de que hay sólo un invierno por año. Y también un verano. Pero, también hay un otoño y una primavera. Tampoco es tan corto. Pero nunca me había puesto a pensar en eso. Las estaciones no se repiten, qué jodido. Uno se da cuenta de lo rápido que va pasando todo. El verano se me fue volando, pero mal. Y después este año, y después la facultad, o sea, la muerte. Dios mío (es una manera de decir), no quiero crecer.

sábado, 13 de febrero de 2010

Tengo que volverte a ver

Qué lindo y qué feo. Qué lindo es ver a alguien tan lindo (léase hot, sexy). Qué feo es saber que lo tuviste y en ese momento no te diste cuenta de lo lindo que era. Me quiero maaatar.
Ayer me compré dos libros de Agatha Christie: Cianuro espumoso y Los elefantes pueden recordar. Pero antes quiero terminar de leer Sidharta de Hermann Hesse, que la verdad, mucho best seller pero no me parece nada demasiado genial.
Y esta noche hay joda. Tengo muchas ganas de pasarla bien. Sí, la voy a pasar bien.
Estoy contenta. Más o menos.

jueves, 11 de febrero de 2010

Hells bells


No sé si alucino porque me gusta, o porque estoy loca. No sé si alucino. No sé por qué me pasó eso, no sé. Estaba segura, estaba segurísima. Pero seguro no hay nada. Pequeños trucos de la mente. Pequeños saludos mal interpretados. Pequeñas y no tan pequeñas personas aparecidas. Loca, loca, loca, loca. Insana.
Definitivamente Necochea es la mejor playa a la que fui. Y quiero volver y quedarme

martes, 2 de febrero de 2010

Wishes

Me gustan las ventanas, ventanas grandes y ambientes iluminados. Me gusta cuando el sol entra por la ventana, me gusta la luz. Me gustan las paredes con colores claros, aunque si hay mucha luz, un color un poco oscuro no queda mal. Me gustan los muebles blancos. Me gustan las cosas limpias y ordenadas. Me gustan los colores. Me gustan las sillas diferentes, de distintos colores. Los cuadros coloridos en paredes blancas. Me gustan los techos altos. Las ventanas pintadas de blanco, los cristales siempre limpios. Me gustan los pisos claritos, no me gustan las habitaciones completamente alfombradas. Las habitaciones tienen que ser amplias, mucho espacio para poder caminar libremente. Me gustan los libros, me gustan las bibliotecas ordenadas, los lomos impecables. No quiero televisores o computadoras. Me gustaría hacer una habitación exclusiva para esas dos cosas, arruinan los livings. Me gustan las camas grandes, con acolchados blancos. Sin almohadones, no sirven para nada. Me gustan los vestidores, siempre quise tener uno, como las películas estadounidenses. Y un baño grande, enorme. Me gustan las casas antiguas, me gustan los invernaderos, me gustan las plantas, me gusta el verde, me gustan las galerías. Galerías amplias, con columnas. Y pisos franceses, muebles franceses. Me gustan las rejas negras. Y los portones también negros. Me gusta Sabrina, la bruja adolescente. Me gustaría señalar y tener cualquier cosa, lo que sea.