Relajada como pocas veces escribo esto y después, relajada como ahora, me voy a preparar para mañana. Mi último primer día después de mis últimas vacaciones de invierno en el colegio.
Y además estoy contenta porque entre el quilombo de hojas, dibujos, libros y demás en mi habitación encontré unos cuantos papeles importantes, pedacitos de mí. Encontré textos, fracciones de cuentos de los que me había olvidado. Estoy feliz de la vida, en paz.