Estaba leyendo un librito muy entretenido de Benedetti (La borra de café) y llegué a esa parte que me dejó pensando. Siempre en los libros, por lo menos en la mayoría, llegamos a una parte (o tal vez más de una) en la que nos quedamos pensando, relacionamos el texto con la realidad, con nuestra realidad. Bueno, esa parte hablaba del mar, de las olas. Inmediatamente pensé en mis próximas (muy próximas) vacaciones. Sí, me acordé del mar. Siempre me gustó, me llamó la atención. El sonido. Ojo, el río también. Las olas en general. Me dan miedo, me siento tan chiquita, siento la presión de las olas aplastándome con ese ruido fascinante. Digo fascinante porque me deja en un estado de fascinación cada vez que le presto atención. Tal vez en otra vida fui un marinero con barba y pelos en las piernas, panza y mucho ron en el organismo. No me extrañaría para nada.
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martes, 3 de enero de 2012
martes, 13 de septiembre de 2011
Demian
"Me parecía como un ícono o una máscara sagrada, a medias masculina y femenina a medias, sin edad, tan voluntariosa como soñadora, tan rígida como secretamente viva. Aquel rostro tenía algo que decirme, era algo mío, demandaba algo de mí. Y se parecía a alguien, no sabía yo a quién" Demian, Hermann Hesse.
Bueno, yo sentí que se parecía a mí, no sé si de eso hablaba H. Hesse, no creo, porque no recuerdo haberlo conocido.
Creo que soy la mamá de Demian.
martes, 30 de agosto de 2011
Viajes
Caminaba por la calle con una mochila pesada, descubriendo cómo era todo ahí desde abajo del vehículo que le había llevado hasta allá y que no vería nunca más. Pensaba que era bastante parecido al lugar donde vivía y se sintió confiada, perteneció.
Le dieron ganas de fumar un cigarrillo. Tenía casualmente dos en el bolsillo de su campera, a pesar de que no fumaba habitualmente, doblados y agonizantes. Agarró uno y se lo llevó a los labios, esperando que alguien le convidara algo de calor para encenderlo.
Pidió fuego a un policía, que a su vez le pidió fuego a un chico que estaba ahí parado, en pausa. El chico volvió a la vida para decirle al policía que no tenía y para invitarla a pasar a su casa, porque parecía cansada y parecía que le vendría bien tomar unos mates. Se notaba que le había gustado ella. Se negó. El policía salió de una casa con un encendedor y finalmente encendieron el cigarrillo.
Siguió caminando, mientras fumaba. Se sintió bien.
Conoció a unas personas, dos chicas y un flaco. Se amaron con la mirada mientras las dos chicas planificaban qué pasaría el resto de la tarde.
Siguieron amándose el resto del día, con la mirada, los brazos y el cuerpo. Los labios nada tenían que ver en este romance.
Horas de peligro en las que no recuerdo qué pasó. Sólo me acuerdo del reencuentro entre el flaco y ella, que siguieron amándose en un abrazo.
Y de un segundo al otro, desaparecieron, como en un sueño.
Después me desperté.
martes, 5 de julio de 2011
11161 - Jugando la promoción
Como siempre fue una falsa alarma, por suerte. No estoy embarazada(?. Tampoco voy a final, ¡promocioné matemática! La felicidad me embargó durante más o menos veinte minutos, hasta que pasó lo inesperado.
Entré al curso muy asustada. Estando en casa lo único que quería era irme para tener mi nota y afilar la cuchilla o tirar el cuaderno a la mierda. Estaba la profesora, como siempre, sentada en su banco, arriba de la tarima de madera. Me acerqué, pensé que había llegado tarde porque no había nadie pidiendo su nota. Después entendí que había llegado más temprano que el resto. La saludé y cuando me preguntó cómo andaba le dije que estaba enferma, pero bien (con una voz horrible de persona con nariz tapada), le dije mi apellido y se puso a buscar. Perez, 0 (cero), Escudero 5 (cinco), etc, etc. El mío...tardé en reaccionar: "¡te felicito!" me dijo. "Gracias, gracias, gracias", le dije. La miré, no podía creerlo, ¡un ocho!. El resto se dio rápidamente, me estrenó la libreta universitaria, la despedí y me fui.
Felicidad extrema mientras esperaba el colectivo. Felicidad no tan extrema cuando el colectivo frena más adelante y tengo que caminar. Felicidad extrema cuando me siento. Me pongo a mandar mensajes con la buena noticia de mi promoción y mi casi libertad (me falta sólo un trabajo práctico y soy libreeee). Me pongo a charlar con una amiga por mensajes sobre mi vida amorosa, ella me pregunta, yo le respondo: "XXX no me copa jaja así que el único que me queda es Faso" y mientras espero su respuesta sigo mandándome mensajes con las demás personas que se alegraron con mi noticia. Mi felicidad se tornó muy poco extrema cuando recibo un mensaje de Faso diciendo "te equivocaste". Bueno, sí, no le mandé el mensaje a mi amiga, se lo mandé al pibe del que hablaba. Tragame tierra, si me tiro del bondi ahora me pisa el camión que viene al costado. No, no vale la pena, cuando se me vaya lo colorado de la cara voy a poder pensar mejor. Sí...no sé bien qué pasó por su cabeza después de haberme dicho que me tire del colectivo a mucha velocidad así moría y después de que yo le haya explicado más o menos a qué me refería con ese mensaje, porque me contestó contándome que se estaba haciendo vegetariano.
martes, 28 de junio de 2011
11033 - Relajá, che, vos.
Mi vida despreocupada rozando la irresponsabilidad se basa en estudiar poco para los parciales y el día anterior. Se basa en hacer las cosas con tiempo y no correr. Se basa en dormir cuando tenga sueño y no cuando termino un trabajo. Se basa en comer hamburguesas con queso. Se basa en esto que estoy haciendo que me hace bastante feliz.
martes, 29 de marzo de 2011
10031 - Fucking UBA
He concluido en que la Universidad de Buenos Aires no me quiere dentro de sus aulas. Sin embargo, yo hago, dentro de lo que puedo, lo que quiero...y quiero estar ahí. Estoy harta de hacer colas y que nadie me de respuestas; me molesta atrasarme en las clases, haberme perdido ya dos días en los que podría haber estado en alguna clase; no quiero tener más mi cabeza pendiente de toda esta mierda. Pero no me importa, voy a seguir rompiendo los huevos hasta que alguien me de bola, hasta que alguien me diga: sí, flaca, ya te asignamos, tomá tus horarios, podés empezar a cursar, no jodas más.
Espero que mañana se solucione todo, espero poder estresarme pensando en todo lo que tengo que estudiar y no pensando que me voy a quedar afuera.
martes, 22 de marzo de 2011
9915 - Time is running out
Después de tantos días de felicidad extrema y equilibro, tenía que pasar. Mi mundo se tambalea y no puedo dejar de pensar. Tengo ganas de escribir, pero no sale nada, tengo el cerebro seco.
Por suerte, todavía no caigo en que la semana que viene empiezo la facultad. Si fuera completamente consciente de eso, creo que estaría recostada sobre una vía de tren.
martes, 25 de enero de 2011
9250 - Back
Algo distinta volví de mis vacaciones, con otra filosofía de vida. Me siento mucho mejor.
martes, 28 de diciembre de 2010
8928 - Bro
Estaba mi pequeño hermano dibujando en paint el atentado terrorista a las torres gemelas (sí, what the hell?)
Estábamos mi madre y yo en la cocina, charlando.
LittleT dice: mamá, gemelas ¿va con jota?
Madre dice: no, Tomi, va con ge..
Madre se queda pensando unos segundos y dice: pero sin u, ¿eh?
LittleT dice: obvio, obvio, obvio, ¡si no sería gemuelas!
Carcajadas.
Es un crack el pibe.
martes, 19 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
7838 - Pereza
Tendría que estar leyendo "Ardiente Paciencia" de Antonio Skármeta por segunda vez (la primera por placer; la segunda, un año después, para rendir una prueba de Lengua). En vez de eso estoy editando fotos que había olvidado en una carpeta polvorienta de mi PC que parecen tener mucho para dar.
Mi única compañía: un mate frío y lavado.
Mi único problema: la cocina está como a diez pasos.
La ingeniosa solución: dejar mi compañía de lado.
Conclusión: como diría mi abuela gallega, "soy perezosa" y me la banco (adivinaste, el "me la banco" lo agregué yo...)
martes, 5 de octubre de 2010
7680 - Condena (nada dulce, por cierto)
Mi papá era alumno bibliotecario y alumno jardinero. Sí, se encargaba de algunas cosas de la biblioteca de su escuela. Sí, los sábados o domingos iba junto a otros boludos con buenas notas a arreglar el jardín del establecimiento. Sí, tenía insignias. Yo pensé que no te podían tomar más de boludo (aunque es cierto que mi viejo estaba orgullosísimo de sus logros), pero me equivoqué.
Tengo que exponer un trabajo del orto enfrente de una decena de pelotudos o personas normales que fueron obligadas a escucharme o a pararse enfrente mío simulando escucharme (sin mencionar que, obviamente, tuve que hacer todo el trabajo yo sola), porque a la preciosura (ésta es para vos, Lali) de mi profesora se le ocurrió que mi trabajo "estaba bueno".
Muerte a los profesores que se piensan que te dan un premio por ser buen alumno y te condenan por horas y horas de tu vida.
martes, 21 de septiembre de 2010
7404 - No Primavera
Día de la primavera. Falso. Faltan dos días.
Por ello me quedé en casa todo el día, en vez de salir con mis amigos. Falso. Me quedé en casa porque me sentía mal y soy una antisocial.

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