martes, 5 de octubre de 2010

7680 - Condena (nada dulce, por cierto)

Mi papá era alumno bibliotecario y alumno jardinero. Sí, se encargaba de algunas cosas de la biblioteca de su escuela. Sí, los sábados o domingos iba junto a otros boludos con buenas notas a arreglar el jardín del establecimiento. Sí, tenía insignias. Yo pensé que no te podían tomar más de boludo (aunque es cierto que mi viejo estaba orgullosísimo de sus logros), pero me equivoqué.
Tengo que exponer un trabajo del orto enfrente de una decena de pelotudos o personas normales que fueron obligadas a escucharme o a pararse enfrente mío simulando escucharme (sin mencionar que, obviamente, tuve que hacer todo el trabajo yo sola), porque a la preciosura (ésta es para vos, Lali) de mi profesora se le ocurrió que mi trabajo "estaba bueno".
Muerte a los profesores que se piensan que te dan un premio por ser buen alumno y te condenan por horas y horas de tu vida.

2 comentarios:

  1. Vos podes, fuerza!
    Pensa que estan todos en bolas y es mas fácil darlo

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  2. no se como llegue aca, pero me gusto el blog!
    suerte!
    y te sigo.

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